México en la memoria del mundo - Bóveda de tratados de la Secretaría de la R.E. C6 : Disfruta este programa el 14 Ene 2020 a las 12:00 pm por el canal 4.2"> | TVCUATRO

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México en la memoria del mundo
México en la memoria del mundo
Bóveda de tratados de la Secretaría de la R.E. C6
 
Serie que difunde el patrimonio documental que México ha inscrito en el programa Memoria del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
CAPÍTULOS
Al igual que la Biblioteca Nacional, la Hemeroteca Nacional es administrada por la Universidad Nacional Autónoma de México. La hemeroteca fue fundada el 28 de marzo de 1944 y tuvo como primera sede el antiguo templo de San Pedro y San Pablo. En 1979, fue trasladada al Centro Cultural Universitario y en los años noventa se creó el espacio donde actualmente se conservan los fondos reservados.
Tomar fotos desde las alturas fue algo que los primeros fotógrafos practicaron desde la invención de la fotografía pero no fue sino hasta que los primeros aeroplanos empezaron a surcar el aire que se desarrolló la llamada aerofotografía. En México, esta disciplina se desarrolló a partir de 1929, cuando los hermanos Struck comenzaron a tomar desde el aire fotografías del paisaje mexicano. En 1930, Luis Struck creó la Compañía Mexicana Aerofoto que a lo largo de más de treinta años levantó alrededor de un millón de fotografías de 1.2 millones de kilómetros cuadrados del territorio nacional.
Una vez concluida la conquista del imperio mexica por parte de las huestes españolas y sus aliados, diversas comunidades indígenas, encomenderos y hacendados entraron en conflicto por la posesión de la tierra lo que motivó el estallido de muchos procesos judiciales los cuales iban acompañados por mapas dibujados por indígenas que habían estudiado o poseían en la escuela de los tlacuilos urbanos y mezclaron en sus creaciones tanto elementos pictográficos indígenas como europeos. El fondo mapas del Archivo General de la Nación posee más de cinco mil documentos, 344 de los cuales poseen elementos pictográficos indígenas y forman parte del ramo colonial de Tierras. Dentro de estos documentos se encuentran pinturas, lienzos, genealogías, códices, mapas, planos y dibujos elaborados en diversos formatos como papel de algodón, telas y fibras naturales.
A lo largo de casi 60 años, el misionero franciscano fray Bernardino de Sahagún estudió y recopiló información sobre la cultura náhuatl, siguiendo las directrices dadas en 1558 por uno de sus superiores quien le pidió que escribiese una minuta en lengua castellana de todas las materias sobre los conocimientos y creencias nahuas para que sirviera de apoyo a los evangelizadores. El resultado fueron diversos manuscritos, algunos bellamente ilustrados por tlacuilos. Los manuscritos se encuentran en la Real Academia de Historia de Madrid, por ello son conocidos como Códices Matritenses, y en la Colección Palatina de Biblioteca Mediceo-Laurenziana, razón por la cual es conocido como Códice Florentino. Los manuscritos fueron considerados como Memoria del Mundo en el 2015. La edición de estas obras es conocida como “Historia general de las cosas de la Nueva España”.
En las aulas del Instituto Científico y Literario de Aguascalientes se formaron diversos intelectuales y artistas o bien rindieron exámenes cuyas actas se conservaron hasta esta época y que ofrecen una idea muy clara no solo de cómo era la educación en esa época sino también de quiénes eran los alumnos y los maestros que rendían estos exámenes. Aunque estuvieron a punto de desaparecer porque eran documentos demasiados viejos, la actas de examen del Instituto fueron rescatadas y hoy forman parte del patrimonio cultural de la Universidad Autónoma de Aguascalientes y han sido resguardas e incluso editadas por el Archivo Histórico de estas institución.
En 1790, cuatro diputados xalapeños iniciaron los trámites ante el monarca Carlos IV una petición que, un año más tarde, fue aprobada y se emitieron dos cédulas reales que dotaban a Xalapa de un escudo de armas y le concedían el título de villa. Estos dos documentos fundacionales de la capital de Veracruz, que estuvieron extraviados por algún tiempo, fueron incluidos en la lista nacional de Memoria del Mundo en el 2016.
El Archivo Histórico de la Ciudad de México lleva el nombre del sabio novohispano Carlos de Sigüenza quien, en 1962, salvó buena parte de los documentos que resguardaba el ayuntamiento citadino. Entre los documentos rescatados se encontraban las actas del cabildo, que comenzaron a elaborarse en 1524. En este universo de documentos es posible encontrar toda la historia de la ciudad y de algunos temas relevantes o curiosos como la historia de las cárceles de la ciudad, los bandos, los anuncios e, incluso, el archivo personal de Esperanza Iris. En 2012 el Fondo Ayuntamiento fue registrado en la lista nacional de Memoria del Mundo.
En 2016, el primer libro de actas de cabildo de la ciudad de los Zacatecas fue incorporado a la lista nacional de Memoria del Mundo. El libro no solo contiene las disposiciones del cabildo zacatecano sino las actas del primer organismo colegiado del pequeño campamento minero, una diputación que suplía las funciones de un cabildo. A partir de 1586, cuando por decreto real el modesto campamento minero se convirtió en ciudad, se continuó llevando el registro del gobierno y de temas tan variados como el abasto de agua, la calidad de la carne que se vendía en el mercado y la organización de las fiestas.
Entre 1971 y 1983, Baruj “Beno” Lieberman, Enrique Ramírez de Arellano y Eduardo Llerenas realizaron una serie de grabaciones en diversas regiones del país para registrar a un gran número de intérpretes de la que en esa época se conocía como “música folclórica”. Las grabaciones se caracterizan por, entre otras cosas, la exigencia en cuanto a la calidad de los músicos grabados y, sobre todo, por la calidad de las grabaciones que se hicieron con los aparatos más modernos lo que hace que, a 40 años de distancia. Las 245 grabaciones que realizaron, todas en cintas de carrete abierto, fueron donadas a la Fonoteca Nacional, institución que las propuso para que fueran inscritas en la lista de Memoria del Mundo.
Entre el 1977 y 1982, el Instituto Nacional Indigenista y el Fondo Nacional para las Actividades Sociales (Fonapas) organizaron 50 encuentros de música y danza indígena en 50 regiones interétnicas del país. Los encuentros fueron registrados en audio, video, cine, fotografía e incluso en las cédulas donde se daba cuenta de los grupos participantes. También se levantó una muestra de unas 14 mil voces indígenas algunas de las cuales hoy se encuentran en peligro de extinción. Todo este material conforma el archivo 50 Encuentros de Música y Danza Indígena reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Memoria del Mundo.
Desde hace 40 años, todos los jueves, Cristina Pacheco graba el programa “Aquí nos tocó vivir” . El programa nació en 1978 y, en un principio, estuvo dedicado a la arquitectura pero el interés de la periodista por conocer la vida de quienes habitaban aquellas edificaciones la llevaron a entrevistar a habitantes de algunas zonas marginales de la ciudad. El 10 de mayo, fecha en la que se emitió por vez primera el programa, hasta nuestros días se han realizado alrededor de 2,500 programas que son como un álbum de familia y en los cuales se retrata la vida cotidiana –y muchas veces popular- de la ciudad de México.
La Fototeca de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia nació en 1989 y posee 72 álbumes fotográficos de lo más variado entre los cuales se encuentran fotos tomadas en Chiapas por el autor alemán B. Traven, fotografías de monumentos realizadas por Wilhem Kahlo o de las zonas arqueológicas en la península de Yucatán. Los 72 álbumes nos ofrecen una visión muy particular del país desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX a través de más de cinco mil fotografías realizadas por fotógrafos tanto extranjeros como nacionales. En 2010 la colección de álbumes ingresó a la lista nacional de Memoria del Mundo.
El Fondo Inquisición del Archivo General de la Nación contiene 1555 volúmenes con todos los documentos que generó el Tribunal del Santo Oficio entre el siglo XVI hasta mediados del siglo XVIII. El Fondo Inquisición es una valiosa fuente de investigación para conocer la vida pública y privada en la Nueva España gracias a que, para todas las denuncias presentadas, se abría un expediente y se recopilaban pruebas. Uno de estos expedientes, el número 70 del volumen 757, recoge 12 denuncias contra diversos habitantes de Zacatecas por prácticas idolátricas y de hechicería. Entre los denunciados se encontraban Pedro Ramos quien había utilizado un amuleto amoroso utilizando el cadáver de un colibrí.
El virreinato fue una institución creada por los monarcas españoles para gobernar a través de sus representantes muchos de los dominios que abarcaban su extenso imperio. Los virreyes poseían diversas funciones, lo cual producía una copiosa correspondencia gran parte de la cual se encuentra resguardada en el Archivo General de la Nación. El Fondo Correspondencia de Virreyes fue incorporado en 2017 a la lista regional de Memoria del Mundo y está compuesto por 356 volúmenes que abarcan de 1664 a 1821 y tratan de temas tan diversos como el tribunal de la Acordada, las alcabalas, las bebidas prohibidas, el Palacio de Chapultepec y la Feria de Acapulco, entre otros.
Diez archivos de identificación ciudadana expedidos por el instituto Federal Electoral, hoy Nacional, fueron incorporados al programa Memoria del Mundo. Se trata de diversas credenciales para votar que ejemplifican la vida electoral en nuestro país durante la segunda mitad del siglo XX.
El Centro de Estudios de Historia de México, CONDUMEX, que nació en 1965, resguarda los archivos personales de Dolores del Río, Pedro Vargas y Roberto Montenegro. Los tres archivos fueron inscritos en la lista nacional de Memoria del Mundo por que presentan una visión diferente e interesante de la cultura popular mexicana en el siglo XX: la de una reconocida actriz que fue estrella en Hollywood y también actúa en un buen número de películas mexicana; la de un cantante que fue embajador cultural de nuestro país y la de un artista interesado en la cultura popular quien también fue uno de los primeros muralistas mexicanos.
Entre 1958 y 1975 trabajaron en los Estudios Churubusco infinidad de músicos y compositores como Manuel Esperón, Raúl Lavista, Carlos Jiménez Mabarak y Silvestre Revueltas entre otros. Artistas que posteriormente se harían famosos, como el jazzista cubano Chico O'Farrill, también participaron en la grabación de esta música compuesta específicamente para el cine. Gran parte de esta música compuesta para el cine mexicano se quedó olvidada en la sala Silvestre Revueltas de los Estudios Churubusco, y a punto estuvo de desaparecer. Hoy, estas grabaciones se han salvado e ingresaron a la lista nacional de “Memoria del Mundo”.
"La correspondencia y los documentos contables de tres generaciones de comerciantes vasco-navarros en la Nueva España se convirtieron en la clave que transformó por completo nuestra visión del comercio durante la época virreinal: el intercambio comercial y cultural de esa época fue mucho más abierto y dinámico de lo que anteriormente se pensaba, especialmente en su relación con Filipinas, a donde comerciantes novo hispanos viajaron y se instalaron, y en muchos otros lugares del imperio español donde tenían corresponsales y representantes. El archivo fue adquirido en los años 80 por la Universidad Iberoamericana y está resguardado en la Biblioteca Francisco Xavier Clavijero. En 2018, el archivo fue inscrito en la lista nacional de Memoria del Mundo."
Los tratados y acuerdos internacionales suscritos por México entre 1823 y 2016 están conservados en dos bóvedas del Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Ahí se encuentran desde el primer tratado firmado con Colombia, en 1826, hasta los tratados de Guadalupe Hidalgo de 1848 que cercenaron casi la mitad del territorio nacional o los popularmente llamados tratados de Bucareli. El contenido de estos documentos es toda clase de historia nacional y, adicionalmente, podemos conocer cuál es la preparación que conlleva la firma de un tratado así como cuáles son sus características físicas. La enorme representatividad de éstos así como su contenido histórico los llevaron a ingresar a la lista de nacional de Memoria del Mundo en el 2018.
El códice de Cuaxicala es una tira de cuero, presumiblemente de venado y narra una historia que se extiende a lo largo de 102 años, de 1430 a 1553. El códice ha estado en manos de esta comunidad nahua del municipio de Huachinango donde es conocido como “El título” pues lo consideran el documento que da fe de su propiedad sobre las tierras comunitarias y, por ello, lo resguardan celosamente. En algunos casos, las imágenes podrían tener valores símbolos pues sobre su posible interpretación aún no se ponen de acuerdo los especialistas. El códice fue incorporado a la lista nacional de Memoria del Mundo este año.
El archivo parroquial de San Juan Bautista en Talcoyuca, Hidalgo, consta de unos siete mil expedientes que inician en 1646 y llegan hasta nuestros días. El archivo posee un carácter multidisciplinario en el cual se puede rescatar información tanto de la vida eclesiástica, incluso en estos documentos se encuentra la historia de un milagro hasta información sobre la historia del municipio y la región aledaña.
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